Trabajo desde una perspectiva integradora que combina diferentes opciones terapéuticas, mediante un enfoque que tiene en cuenta diferentes aspectos: afectivo, cognitivo, conductual y social. Enfoco la terapia desde el respeto y sin juicio, creando un vínculo terapéutico basado en la confianza.
No solamente me centro en la persona como ser individual, sino también en su funcionamiento dentro de sus sistemas relacionales (familia, pareja, entorno profesional y social). Se trata de identificar aquellas conductas que mejoren dicha interacción e impulsen la consecución de mejoras que aporten un mayor bienestar emocional.
Ayudo a mis pacientes a identificar y comprender cómo las estructuras emocionales que subyacen condicionan ciertas creencias limitantes que interfieren en su vida, y cómo estas pueden ser modificadas.
Entiendo a la persona como un ser lleno de recursos internos, que en ocasiones ella misma desconoce, y focalizo mi trabajo en ayudar a mis pacientes a ser los protagonistas de su capacidad para cambiar.
Durante años, he acompañado a muchas personas en situaciones de sobrecarga emocional, afrontamiento de conflictos, depresión, duelos, bloqueos, desmotivación, dificultades de comunicación, problemas de autoestima, miedos, gestión del estrés, ansiedad, dificultades de fertilidad, problemas familiares y de pareja.
Mi formación continua me permite ofrecer terapias personalizadas para mejorar tu bienesta.